jueves, 30 de julio de 2009

…..…iba a ir a ver Harry Potter.

Subí al auto de Vane y, de la nada, ¡apareció mi perseguidora!, fue muy perturbador, me di cuenta de que solo yo podía verla, verme, vernos. Yo,… ella, perdón, me miraba fijamente. Por alguna razón parecía divertida al ver mi cara de desconcierto.

Cuando llegamos a la sala 1 se esfumó, me sentí aliviada, era como tener un espejo movil.

La película empezó.

Había pasado un buen rato, cuando tiré los pochochos, los junté rapidamente, como pude, y seguí comiendo los qué habían caido sobre mi campera, hasta que de pronto, alguien me alcanzó un puñado.

-Gracias-dije.

¿Gracias?,¿gracias a quién? Miré lentamente, ya sabía lo que iba a ver. Si, ahí estaba ella, o yo. Eso era el colmo, ¿ni siquiera iba a poder ver en paz la película? “¿qué hago?, no sé, no sé. Pensá, eso trato… ¡Ya se!, ¿qué?, ignorarla mi preciossso, si ignorarla! Oh…si. Está bien, eso har…”

-Oh! Cassi es lo más-interrumpió mis cavilaciones mi amiga.

-Si! Te dije que era re-copado cuando Rupert se hace el enamorado-dije, cuerda nuevamente.

Lo que pasó luego fue muy confuso, por que súbitamente Harry se convirtió en mí, al igual que Draco, y todos los personajes. Pero no podía acabar ahí mi desgracia, no, claro que no. Me aferré al brazo de Vane, quien volteó su cabeza hacia mí, no, no volteo su cabeza hacia mi, volteó mi cabeza.

Que horror, estaba lleno de mis por todos lados. Traté de divisar a la yo/ella original, la primera, pero, ¿cómo?, o, claro, estaba vestida igual que yo, ¿dónde estaba? ¡Era como buscar un Oompa Loompa entre miles!

-Oh! Ahí estas!-grité, nadie me prestó la más mínima atención.

Me le acerqué corriendo pero cuando traté de tocarla todo se volvió borroso. De pronto todo volvió a ser igual, pero no era igual-igual, era… igual-diferente, podía ver todo, pero…

¡Claro! Eso era, podía ver todo, eso me incluía a mí, ¿qué era eso? Pensé que quizá fuera como cuando Harry y Dumbledore veían sus recuerdos, y como me había compenetrado tanto en la historia…, pero no podía ser… yo era una muggle, muy anormal, pero una muggle en fin. O quizá me había convertido en una especie de Gollum, si… esa charla conmigo misma había sido un error.

Mis cavilaciones se detuvieron en seco, algo era seguro: yo solo era una sombra, un recuerdo, un espectro.

He vagado sola desde entonces, a veces, cuando se mira en el espejo, siento que me ve, que me veo, que nos vemos. Eso me hace pensar que por ahí ella era mi reflejo, no la culpo, me culpo, oh… bah, bah, bah, ustedes me entienden, es muy aburrido ver lo mismo que los demás, pero no poder comunicarse, es como estar en la pecera de los axolotls del cuento de Lengua, pero es peor, por que al menos los axolotls se tenían los unos a los otros…

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